Modelo de seis dimensiones para el diseño de una incubadora de empresas




La crisis económica que estamos atravesando ha hecho que hoy más que nunca el emprendimiento sea una válvula de escape para millones de personas que se encuentran en situación de desempleo. Los programas públicos de apoyo y asesoramiento a emprendedores se han multiplicado en los últimos años, aunque también es cierto que las ayudas económicas de antaño han desaparecido prácticamente o se han endurecido considerablemente las condiciones necesarias para acceder a ellas. En este escenario uno de los aspectos que pueden allanar el duro camino del emprendedor es disponer de alojamiento empresarial y del impulso de una comunidad que apoye el proyecto de emprendimeinto. 

Los espacios compartidos, generan mayores sinergias entre los emprendedores que los basados en unidades, aunque hay que tener en cuenta que estos espacios no son aptos para todos los emprendedores. Este tipo de espacios son adecuados para la incubación de pequeños proyectos tecnológicos. En la imagen la incubadora de AOL en Palo Alto, California.

La crisis ha tenido otra consecuencia en los municipios, está no es otra que la presencia de edificios municipales sin uso, muchos de ellos rehabilitados o de nueva construcción que por falta de fondos no han sido dotados de una función. La existencia de estás infraestructuras en gran parte de los municipios abre la posibilidad de reconvertir estos espacios en viveros de empresas que apoyen a los emprendedores del en su fase inicial y que su actividad acabe revirtiendo en la hacienda local a través de impuestos, creación de empleo y riqueza.

El Cortijo la Píndola ha sido rehabilitado recientemente en Málaga como incubadora de empresas
En Social 21 hemos desarrollado 6 dimensiones que han de analizar los responsables de la iniciativa de  creación de una incubadora de empresa municipal y que ya hemos adoptado en uno de nuestros proyectos, facilitando la realización del mismo y generando una visión global de sus puntos fuerte y débiles.:

a) Fomento del Desarrollo de nuevos negocios. El equipo de gestión de la incubadora juega un importante rol, ayudando a los emprendedores a lanzar y hacer crecer su negocio. Es quizás la dimensión más importante de la incubadora, ya que es la única que a priori y si se cuenta con el personal necesario no depende de recursos físicos limitados, como por ejemplo el espacio físico disponible para alojamiento o los recursos financieros que pueden entregarse a través de subvenciones o concursos. El gestor principal debe haber participado en la puesta en marcha de varios negocios en distintos sectores o en su defecto contar con especialistas en diversos sectores. Además debe tener experiencia en planificación estratégica de pequeños negocios y debe estar bien conectado con los negocios locales.

b) Establecimiento de una red externa de consultores. Uno de los involucrados más importante y que por lo general no se tiene en cuenta en los proyectos de incubadoras son los profesionales o pequeñas empresas de asesorameinto del municipio. Éstos, a veces ven a la incubadora como una amenaza que erosionará parte de su negocio. La red de consultores locales está formada por un conjunto de profesionales locales con amplia experiencia en el mundo de los negocios y docentes que traten temas relacionados con la creación, desarrollo y administración de empresas. Deben proveer de consejos y asistencia a los emprendedores a través de sesiones formativas. Los participantes de esta red deben ver su colaboración como una posibilidad para aumentar su cartera de clientes en un futuro gracias al desarrollo de los emprendedores y a la creación de riqueza en el territorio. El no contar con ellos desde un principio puede crear rechazo no sólo entre los profesionales de la gestión sino entre el resto del empresariado local, al extenderse la sensación de quienes están alojados no compiten en las mismas condiciones que los no alojados.

Aproximación al entorno de una incubadora
c) Creación de sinergias entre los emprendedores. Situar bajo un mismo techo varias firmas dirigidas por emprendedores genera un ambiente simbiótico, donde los emprendedores comparten recursos y experiencias, aprendiendo unos de otros, intercambiando contactos y estableciendo relaciones de negocio fructíferas. La incubadora debe de fomentar estas sinergias, bien mediante jornadas de convivencia entre los emprendedores, creando equipos de trabajo conjuntos por ejemplo para prestar su apoyo a nuevos emprendedores, etc. El objetivo es crear relaciones de confianza dentro de los alojados para que con posterioridad puedan fructificar negocios entre ellos o recomendar el trabajo de algún emprendedor alojado a sus clientes.

d) Puesta a Disposición de Espacios de alojamiento flexible. Generalmente los emprendedores requieren de espacios mucho más pequeños que los ofrecidos por el mercado. Esta tendencia ha provocado que surjan nuevos espacios como el Coworking. Otra barrera que se encuentran es la necesidad de presentar avales o fianzas. Por otro lado los gastos en mobiliario o equipos informáticos son soportados por lo general por la incubadora, sin perjuicio de que los alojados paguen a través de alquileres parte de estos gastos. Las incubadoras deben ofrecer flexibilidad, alquileres por debajo del precio de mercado y durante un espacio de tiempo sin necesidad de avales y fianzas. También es importante contar con variedad de espacios para acompañar a las firmas en su crecimiento, así como poder ofrecer estos espacios a firmas dedicadas a diferentes actividades.

e) Servicios compartidos. Nos referimos a los servicios y equipamiento que ofrecen las incubadoras, como por ejemplo fotocopiadora, fax, recepcionista, buzones de correo, sala de reuniones, etc. Las start-up requieren de estos servicios, pero son tan pequeñas que no pueden hacer frente a ellos. Dando acceso a estos servicios logramos que los emprendedores se centren en desarrollar sus ideas y al mismo tiempo puedan dar una imagen corporativa seria frente a sus clientes potenciales. Hay que precisar que la cantidad y calidad de los servicios dependerá en gran medida de la capacidad de la incubadora. No se debe cometer el error de dotar en exceso de servicios la incubadora, ni al contrario. Por otro lado la decisión de cobrar una cantidad o no por estos servicios queda en manos del gestor y de la gestión financiera que lleve a cabo.

f) Sostenibilidad Financiera. La entidad promotora debe promover la incubadora realmente como un espacio para los emprendedores y no como un arma política. Esto implica la necesidad de asegurar en el tiempo la continuidad del centro.Los promotores deben elaborar un plan financiero para la incubadora y tener presentes los diversos escenarios futuros, especialmente si los orígenes de fondos se concentran en manos públicas.

A continuación ofrecemos un Matriz resumen de las seis dimensiones y alguno de los aspectos a tener en cuenta en cada una de ellas.

Matriz de seis dimensiones clave a tener en cuenta a la hora de crear una incubadora de empresas


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